En resumen: Los malos resultados en medicina estética raramente son accidentes inevitables — en la mayoría de casos hay factores prevenibles: elegir por precio bajo, no investigar al profesional, omitir información médica relevante, no respetar las indicaciones post-tratamiento, o tener expectativas poco realistas. Reconocer estos patrones es el primer paso para tomar decisiones más informadas.

Llevo años dedicada a la medicina estética en Bogotá, y una parte de mi trabajo que no se menciona en las redes sociales es la que ocurre cuando alguien llega a la consulta no porque quiera comenzar un tratamiento, sino porque algo salió mal en otro lugar.

No lo cuento para señalar a nadie. Lo cuento porque cada uno de esos casos me enseñó algo, y porque la mejor forma de ayudar a futuros pacientes es compartir, con honestidad y sin juicio, los patrones que veo repetirse.

Aquí están los cinco errores más frecuentes que veo en pacientes que llegan buscando corrección.

Error 1: Elegir el centro por el precio más bajo

Este es, con diferencia, el error más frecuente. Y lo entiendo — los tratamientos de medicina estética tienen un costo significativo, y la tentación de encontrar algo similar a menor precio es completamente racional.

El problema es que en medicina estética, el precio refleja cosas concretas:

Cuando un precio es significativamente más bajo que el rango del mercado, algo en esa lista está recortado.

Lo que veo en la clínica: pacientes que compraron un paquete de “botox + rellenos + hidratación” a un precio que parecía excelente, y llegaron con resultados asimétricos, rellenos colocados en planos incorrectos, o toxina que parecía no funcionar (posiblemente diluida o con cadena de frío comprometida).

Mi recomendación: Compara precios, sí — pero compara dentro del rango razonable del mercado (para Bogotá, revisa los rangos que describí en posts anteriores). Por debajo de ese rango, la pregunta no es “por qué es tan barato” sino “qué están recortando para poder ser tan barato”.

Error 2: No investigar al profesional antes de la consulta

No es suficiente con que el lugar tenga una apariencia bonita o muchos seguidores en Instagram. Antes de ponerte algo inyectable en la cara, vale la pena saber:

¿Es médico? En Colombia, los tratamientos médico-estéticos (bótox, rellenos, biostimuladores) deben realizarse o supervisarse por médicos. Aunque en la práctica esto no siempre se cumple, es un estándar de seguridad importante.

¿Tiene formación específica en medicina estética? La medicina estética es una subespecialidad. Un médico general sin formación específica puede tener acceso a los productos pero carecer del conocimiento anatómico y de técnica necesario.

¿Tiene experiencia en el procedimiento específico que buscas? Inyectar la zona periocular requiere una preparación distinta a inyectar pómulos. La experiencia en una zona no se traslada automáticamente a otra.

Lo que veo en la clínica: pacientes que descubren, después del tratamiento, que quien los inyectó era un técnico de estética bajo supervisión “remota” de un médico que nunca apareció, o un médico con muy poca experiencia en inyectables.

Mi recomendación: Antes de la consulta, investiga el perfil del médico. En Colombia, puedes verificar el registro médico en el RETHUS (Registro del Talento Humano en Salud). Si la información sobre el profesional es difusa o evasiva, es una señal de alerta.

Error 3: No informar todos los medicamentos y condiciones de salud

Este error es muy común y los pacientes generalmente no lo hacen con mala intención — simplemente no saben que ciertos medicamentos o condiciones pueden afectar el tratamiento o aumentar el riesgo de complicaciones.

Prevención de malos resultados en medicina estética: información completa previa al tratamiento

Lo que con frecuencia no se informa:

Anticoagulantes y antiagregantes: El ácido acetilsalicílico (aspirina), ibuprofeno, omega 3 en dosis altas, vitamina E, warfarina — todos aumentan el riesgo de hematomas con los inyectables. Si se sabe de antemano, se pueden tomar medidas (suspender si el médico lo indica y es seguro, o planificar el resultado esperado).

Antibióticos: Algunos antibióticos pueden potenciar el efecto del bótox. El médico debe saberlo.

Historial de herpes labial o facial: Si hay antecedente de herpes, los rellenos faciales pueden desencadenar un brote. La profilaxis antiviral puede y debe prescribirse antes si el médico está informado.

Enfermedades autoinmunes, problemas de coagulación, alergias conocidas: Todas son información relevante para el tratamiento.

Lo que veo en la clínica: pacientes que llegaron con hematomas extensos porque tomaban omega 3 a dosis altas que nunca mencionaron, o con brotes de herpes post-relleno que podrían haberse prevenido.

Mi recomendación: En la consulta previa, informa TODO lo que tomes — medicamentos de prescripción, suplementos, vitaminas, anticonceptivos, todo. Si tienes dudas de si es relevante, pregunta. Mejor exceso de información que falta de ella.

Error 4: No respetar las contraindicaciones post-tratamiento

Los tratamientos con inyectables tienen restricciones post-procedimiento que son importantes y que algunos centros no explican bien (o los pacientes no recuerdan porque no se las explicaron claramente).

Las más frecuentemente incumplidas:

Ejercicio intenso en las primeras 24-48 horas post-bótox: El calor y el aumento del flujo sanguíneo pueden movilizar el bótox antes de que fije bien en el músculo, produciendo difusión no deseada.

Masaje o presión en la zona de relleno en las primeras 24-48 horas: Puede desplazar el producto del plano donde fue colocado.

Exposición solar intensa post-relleno o post-bótox: El calor solar puede potenciar la inflamación y, a largo plazo, acelerar la degradación del ácido hialurónico.

Vuelos de larga duración inmediatamente post-relleno: La disminución de presión puede exacerbar el edema. Recomiendo esperar al menos 48-72 horas.

Tratamientos térmicos en la zona tratada inmediatamente post-bótox o relleno: Sauna, masajes con calor, tratamientos de RF o láser sobre la zona recién tratada.

Lo que veo en la clínica: pacientes que fueron al gimnasio 3 horas después del bótox (“porque el médico no me dijo nada”), o que se fueron de viaje de 14 horas en avión al día siguiente del relleno.

Mi recomendación: Pide instrucciones post-tratamiento por escrito. Si no te las dan, pídelas explícitamente. Si la respuesta es que “no hay restricciones”, desconfía.

Error 5: Tener expectativas poco realistas del tratamiento

Este es quizás el error más difícil de abordar porque suele ser responsabilidad compartida — del paciente por sus expectativas, y del médico por no haberlas gestionado correctamente en la consulta.

Expectativas realistas en medicina estética: guía para pacientes, Dra. Tatiana Leal Bogotá

Las expectativas más frecuentemente mal calibradas:

Resultados inmediatos del bótox: El bótox no produce efecto inmediato. El resultado empieza a verse a los 3-5 días y es máximo a los 10-14 días. Un paciente que evalúa el resultado al día siguiente y piensa que no funcionó, y busca “más” en otro lugar, puede terminar con un exceso de toxina.

Resultados permanentes: Ningún tratamiento no quirúrgico de medicina estética tiene resultados permanentes en el tiempo que quisiéramos. El bótox dura 4-6 meses, el ácido hialurónico 6-18 meses. No es un defecto del tratamiento — es la biología.

El tratamiento que resuelve todos los problemas de una vez: Un relleno de pómulos no elimina también las ojeras ni tensa el cuello. Cada tratamiento tiene su indicación específica.

Resultados idénticos a los de otra persona: La anatomía es individual. El mismo producto y la misma técnica producen resultados visualmente distintos en distintas caras.

Lo que veo en la clínica: pacientes que llegaron con una foto de una influencer (“quiero quedar así”) sin entender que la cara de la influencer tiene una estructura ósea diferente, o que posiblemente la foto tiene filtros, o que lleva años de tratamientos acumulados que no son visibles en esa foto.

Mi recomendación: En la consulta, pregunta directamente: “¿Qué puedo esperar de forma realista con este tratamiento?” Si la respuesta incluye promesas exageradas, es una señal de alerta.

La consulta previa: el mejor seguro de calidad

Todos los errores anteriores tienen un denominador común: se podrían haber prevenido con una buena consulta médica previa al tratamiento.

Una consulta de evaluación seria incluye: tiempo suficiente para evaluar tu caso, espacio para hacer todas tus preguntas, una explicación honesta de qué puede y no puede lograr el tratamiento, y un plan claro de lo que se va a hacer y por qué.

Si una consulta dura 10 minutos y termina directamente en “¿procedemos?”, algo falta en ese proceso.

Si estás co

Dra. Tatiana Leal

Dra. Tatiana Leal

Médica Certificada en Medicina Estética - Universidad del Rosario

Con más de 18 años de experiencia, la Dra. Tatiana Leal es médica certificada en medicina estética y experta en tratamientos láser avanzados. Su formación internacional y compromiso con la excelencia buscan resultados seguros y naturales para sus pacientes.

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Preguntas frecuentes

Lo primero es contactar al médico que realizó el tratamiento para informarle del problema — en la mayoría de casos, el primer intento de corrección debe hacerlo quien realizó el procedimiento. Si no es posible o si hay una complicación grave (dolor intenso, cambio de coloración de piel, pérdida de visión), buscar atención médica urgente. Para resultados insatisfactorios sin complicaciones graves, esperar el tiempo de reabsorción del producto o buscar una segunda opinión médica.

Sí. La hialuronidasa es una enzima que disuelve el ácido hialurónico de forma efectiva. En nuestra clínica realizamos correcciones de rellenos con hialuronidasa para deshacer resultados insatisfactorios o corregir complicaciones. La hialuronidasa actúa en 24-48 horas y permite volver a empezar.

El bótox se reabsorbe naturalmente en 3-4 meses. Si el resultado es insatisfactorio (exceso de bótox, asimetría, caída de cejas), generalmente hay que esperar a que el efecto se reabsorba parcialmente antes de hacer correcciones — aunque algunos casos pueden mejorarse parcialmente con inyecciones adicionales en zonas complementarias. Siempre evaluación médica individualizada.